Qué bueno sería tener nuestro propio huerto en casa, cultivar nuestros ingredientes, cultivar nuestra salud, llenarnos de vida y rodearnos de naturaleza. Sólo algunos privilegiados tienen ese lujo y ese placer, nuestros abuelos, los habitantes de los pueblos, alejados de los malos humos y de la contaminación de las ciudades.

Los pueblos, esos lugares en los que se siembra, se cuida, se mima y se recogen los frutos del campo año tras año, cosecha tras cosecha, para deleitar nuestros paladares con sabores, colores, aromas y texturas únicos. El campo….¡Qué maravilloso lugar!


Alcachofas salteadas con foie y langostinos


Judías verdes salteadas con jamón, patata y setas


 

Vichyssoise con falso espaguetti de calabacín y pesto

Vichyssoise con falsos espaguetis de calabacín y pesto


Sopa de verduras y pimentón de la Vera

Sopa de verduras y pimentón de la Vera

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